Las cosas que mi abuelita me enseñó

Las cosas que mi abuelita me enseñó, que no quiero olvidar y poder trasmitir a quienes vienen después de mi.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El tiempo del Señor

Dios no me ha dado la oportunidad de ser madre...y estoy agradecida por ello...
 


Quiero explicar el porque.

En estos cuatro años Dios me ha enseñado que mis caprichos no están dentro de Sus planes para mi felicidad eterna.
Estoy agradecida porque no me ha dado lo que sé que en este momento no puedo manejar. Porque me ha dado la suficiente sensatez para aceptar su voluntad y no quejarme de no recibir lo que creo es importante para mi, ahora.
Dios me ha enseñado que el ser madre es siempre una bendición, no importa si una mujer ha cometido un error a destiempo y está en una situación emocional inestable, si es una mujer preparada para ser madre o alguien que nunca ha podido concebir un hijo biológico. La maternidad es un don divino, que Dios otorga a espíritus selectos, y no se necesita engendrar un hijo para participar de este don. Dios ha sido tan bondadoso que me ha permitido aprender de los niños y desarrollar ciertos atributos que aunque no soy madre, me permiten entender una poco de lo que es la maternidad.
Dios me ha dado grandiosas oportunidades de conocer a personas maravillosas que con su ejemplo de vida, con su silencio (en muchas ocasiones) o sólo acompañando mis lágrimas han servido de consuelo en los momentos de más frustración en este proceso.
Me ha dado conocimiento, la oportunidad de tener experiencia en cosas que jamás creí que fuera capaz de realizar. Me ha dado la oportunidad de encontrarme a mi misma y conocer cuales son mi sueños y tener el tiempo suficiente para poder emprender mi camino hacia mis metas, no sólo personales sino junto con mi esposo.
Me ha bendecido con un compañero asombroso! Se qué de no estar casada con él, Dios no me habría permitido pasar por esta prueba, porque sin su ayuda amorosa, su espíritu incansablemente fiel y su valentía, no sería capaz de soportar todo cuanto ha sucedido en este tiempo. Nos ha dado a ambos la oportunidad de unirnos en muchos sentidos, de multiplicar y fructificar el amor que sentimos el uno por el otro. De esforzarnos por multiplicar las bendiciones que nos da el Señor al ser una bendición en la vida de las demás personas, y de fructificar nuestro hogar con la amistad de tan bellas personas que bendicen la nuestra.
Me ha recordado lo que yo creí haber aprendido mientras fui misionera: "la paciencia es soportar las demoras, sin frustración, enojo, ni ira"
Me ha permitido, de igual manera, probar de la amargura que la ignorancia de ciertas personas puede traer al corazón cuando tratan con insensibilidad a aquellos que sin saber, pasan por problemas para tener hijos. Me ha ayudado a tener la prudencia necesaria para ignorar esos comentarios y ser más fuerte, más compasiva hacia esas personas y más prudente en mis comentarios hacia los demás cuyas circunstancias desconozco y no me permito juzgar.
La realidad, es que Dios me ha concedido tantas cosas en estos cuatro años, que en ocasiones mi interior parece preguntar tal cómo Elcana a su amada Ana: "¿no te es mejor todo esto que diez hijos?".
Sin embargo, no puedo rendirme y decir que mi situación me es cómoda. Porque aún en mi corazón está el deseo de hallar gozo en mi posteridad.
Mi Padre en los Cielos, me ha concedido tanto, que a veces pedirle por un hijo me parece atrevido, desconsiderado inclusive, pero sé que Él conoce los deseos de mi corazón y en SU tiempo! me dará lo que justamente he merecido.
Agradezco que Dios no me ha permitido tener hijos, porque he encontrado gozo en cada día en que le he suplicado de rodillas que me permita ver llegar el día en que mi esposo pueda ser llamado "papá" y mire hacia atrás con un corazón agradecido por todo lo que he aprendido, una alma refinada por el  dolor soportado, unas rodillas gastadas por todo lo implorado y esperanza hacia el futuro.
El tiempo del Señor, no es el nuestro, eso me lo ha demostrado muchas ocasiones en que los doctores aun se preguntan, por que mi esposo y yo no hemos concebido. Pero tal como me insistía mi abuelita (y desde su partida, sigo escuchando su voz en mi cabeza) "llegarán a su tiempo niña, a su tiempo"....
Estoy decidida a disfrutar la jornada, esperando a ver cumplir el tiempo del Señor, y aunque como Ana, hubo ocasiones en que solo lloraba y no comía, he decidido tener mayor fe y agradecer al Padre por considerarme lo suficientemente fuerte para pasar por circunstancias como ésta.
He hallado mayor gozo al ver las cosas que si poseo, las bendiciones de las cuales gozo día a día, mientras veo llegar mi promesa mas esperada.




jueves, 24 de julio de 2014

El arte de coser



De entré mis primeros recuerdos, se encuentra uno que es de mis favoritos. Pasar horas en la máquina de mi abuelita en su departamento abriendo y cerrando cajones, sacando y acomodando hilos, salpicando y contando botones.
Mi abuelita estudió una licenciatura, trabajó algunos años con su esposo en un laboratorio de análisis clínicos. Pero su verdadera vocación fue ser modista! No necesitaba un título para ello, aunque cursos tomó bastantes. Pero en verdad era buena en lo que hacía.
Una vez me contó como inició todo.
Una de sus hermanas tomó un curso de confección y a ella le llamó la atención. Así que empezó a estudiar también y se hizo su primer vestido a los 14 años. Y desde ahí no dejó de coser. Hacía de todo! Vestidos de novia, disfraces, ropa casual... Pantalones de vestir no, pero a todos sus hijos les hizo su ropa. Bueno, a mi desde que tengo memoria me hizo ropa. Toda mi ropa para irme a la misión la hizo ella, cuando me casé mis dos vestidos ella me los diseñó y cosió. Era el mejor de sus dones: plasmar amor y dedicación en tela.
La verdad es que no aprendí tanto como hubiese querido de ella. Yo soy más práctica! Pero definitivamente crecí siempre viendo a mi abuelita y a mi mamá en una máquina de coser.
Cuando empecé a coser...creo que fue a los 16 años ( bueno, según yo cosía ropa para mis muñecas desde niña, que al final de cuentas mi mamá o abuelita terminaban reparando por lo chueca que me quedaba).
Estuve unos meses fuera de la escuela y tomé unos cursos, entre ellos principios muuuuuy básicos de costura. La realidad era que la maestra trazaba, cortaba, prendía con alfileres y yo sólo cosía donde me indicaba. No creo haberlo hecho tan mal, pues en esos cuatro meses hice varias faldas, dos chamarras y algunas blusas.
Empiezo a creer que en realidad me gusta coser.
Me hipnotiza el movimiento de la máquina al coser y me gusta el sonido de las tijeras al cortar la tela, pienso que tal vez porque de niña solía jugar cerca de donde abuelita cosía.
Me encanta categorizar los botones por colores y usar algo que sé que hice con mis propias manos.
Pues ya no tendré de otra, porque ya no habrá quien me repare mis costuras chuecas. Tendré que aprender  solita este maravilloso arte.

domingo, 27 de abril de 2014

La locura de Pinterest




Ok. Debo admitir que esto de la tecnología es un poco complicado para mi. Soy mejor con la repostería o incluso con las personas. Pero el entender como usar una computadora o un dispositivo móvil, es una proeza para mi; no se diga el uso de internet y de esta moda de las redes sociales.
Mi abuelita a sus 85 años deseaba aprender a usar una computadora, incluso se compró una notebook (una mini lap ... diría yo). Me pidió que le diera clases, por supuesto le fallé. apenas yo entiendo como se utilizan, explicarlo fue mas difícil. Mi hermano le dio algunas clases y siempre tomaba notas de como mandar un correo, como buscar en internet y como hacer su genealogía. Esas clases las recibió probablemente tres veces cada una; porque siempre se le olvidaba como hacerlo.
Pero algo que aprendió muy bien, fue a buscar manualidades por internet: aun recuerdo cómo se entretenía buscando moldes para hacer cosas en fieltro, muchas de esas ideas las materializó mucho antes de ponerse enfermita. Y cuando le mencioné que podía guardar esas cosas en una red social, se sorprendió y fue cuando conoció y creo que  empezó a gustarle Pinterest.
Mi uso inicial de Pinterest (y creo que sigue siendo el principal) es guardar las ideas que tengo rondando en mi mente para hacer, ya sea para la decoración de la casa ó manualidades.
Mi abuelita me pedía que le buscara ideas y las guardaba en mi cuenta. La única cuenta que sacó fue de correo electrónico.... aunque creo que nunca la utilizó. Siempre olvidaba su contraseña y como utilizarlo.
De ello aprendí que cuando alguien quiere aprender algo nuevo, aunque crea que es demasiado tarde en la vida, será mas fácil en la medida en que a uno le apasione. A mi abuelita le encantaba hacer cosas en fieltro y aprendió muy bien a sacar ideas de internet para hacer lo que le gustaba.
Hace un par de años, empecé a conocer el arte del Scrapbooking. Fue en  una expo de manualidades a la cual mi abuelita me invitó, precisamente porque iba a buscar moldes para sus manualidades en fieltro. Me enamoré de todo lo que se puede hacer con papel! Y he estado aprendiendo un poco mas sobre ello en estos últimos meses.
Así que hice una carpeta en Pinterest sobre ideas para scrapbook, porque empecé a inspirarme de algunas ideas que veía. Y resulta que desde hace una semana y media diariamente recibo de 20 a 30 correos diciéndome que personas empezaron a seguir lo que subo en esa carpeta. Es abrumador para mi, a la vez maravilloso, darme cuenta de que tantas personas (380 hasta hoy) les guste lo mismo que a mi. He empezado a  poner mis propios proyectos, porque quiero compartir algo de lo que yo hago también.
A mi abuelita no le agradaba mucho el scrapbooking, de hecho nunca quiso escribir memorias de su vida. Por eso la razón de este blog.
Pero esta locura de recibir tantas notificaciones de personas que quieren aprender mas de lo que a mi me gusta también, me hace sentir impulso de hacer nuevas cosas por mi misma.
Mi abuelita hacia manualidades en fieltro y la gente al ver las cosas hermosas que hacia, se lo compraban, ella ya sabía que lo que hiciera ya estaba vendido, porque era imposible resistirse a las cosas preciosas que hacía. Si puedo continuar con ese legado, seria un honor para mi.
Tal vez esta locura de Pinterest de tener casi 300 seguidores de una sola carpeta en una semana, me esté dando el impulso para alcanzar un sueño que se ha estado materializando en los últimos meses.
Tal vez esta entrada no tenga mucho sentido ahora. Tal vez nunca lo llegue a tener. Pero es algo que me impacta y no quería dejarlo pasar. Pienso que abuelita solo se reiría de mi si le contara esto.
Diría que es otra de mis locuras.

lunes, 21 de abril de 2014

Mi súper heroína

                                    
Hace unos fines de semana mi esposo y yo fuimos al cine a ver una película, que se esta convirtiendo en una de nuestras favoritas. Es una película sobre superhéroes. No hay muchos con los que me identifique, así como son pocos los que poseen cualidades dignas de emular o admirar. Pero sin duda, a mi esposo y a mi nos gusta analizar el que hace que un superhéroes sea invencible en su mundo de fantasía.
Lo que los hace invencibles, son sus superpoderes. Cualidades extraordinarias que los hacen diferentes al resto, virtudes que desarrollan y les hacen superar los obstáculos mas difíciles.
Siempre he creído que nacemos con dones y cualidades y en el transcurso de nuestra vida, es cuando los descubrimos y desarrollamos. Algunos son más fácilmente que otros.
Mi abuelita, era una súper heroína, al menos lo es para mi. Incluso ella misma lo llegaba a decir. Cuando se encontraba ante una situación difícil de resolver siempre se decía: "¿como va poder esto más que tu?"
Para ella no había imposibles!
De entré los muchos dones que poseía, pienso que el don que le ayudaba a desarrollar los demás era el del conocimiento. Siempre se esforzaba por adquirir y compartir conocimiento. Todo el tiempo estaba aprendiendo algo nuevo o perfeccionando algo que ya sabía.
Y al pensar en lo difícil que fueron sus últimas semanas de vida en esta tierra, pienso que ese don, su superpoder, fue lo que le ayudó a sobrellevar sus dificultades. Porque ¿cómo iba a poder más una enfermedad que ella? Eso no la venció. Al menos no para mi. No dudo que habrá sido difícil de soportar, pero su fortaleza adquirida y refinada por las pruebas a lo largo de los años, la sostuvieron así como a los que le rodearon en esos momentos.
Mi abuelita jamás se rendía ante algo nuevo que se le presentara. Es algo que estoy intentando desarrollar en mi vida: el don de la perseverancia, así como el de la paciencia.
Mi esposo ha estado trabajando en casa en lo que él es bueno: reparar cosas. Aún no logra repararme a mi (jajajaja) pero al igual que mi abuelita, pareciera que tampoco hay imposibles para él.
El otro día le pregunté "¿como es que puedes arreglar todo?", y me contestó que el veía más allá de lo que se encontraba frente a sus ojos. Ese es un don, uno que aunque sé que a veces él no se percata, me ayuda a fortalecer mi fe.
Desde que conozco a mi esposo, en ello me recuerda a mi abuelita, los dos jamás se rinden....al menos no conmigo.
Esta es una entrada muy personal, pero no quería dejar pasar esto que recordé al ver un video de mi abuelita batallando al coser una prenda de ropa, con la que tenía varios minutos analizando como terminar. Yo le pregunté a mi abuelita: "¿esta difícil abuelita?....pero ¿no puede más que tú verdad?" A lo que ella contestó:" ¿como va a poder más que yo...si YO soy una superheroina?"
En verdad creo que mi abuelita tenía dones fantásticos, que la hacen una mujer tan inolvidable e indispensable para mi, y lo que más agradezco es su ejemplo en mi vida de no rendirme. De no permitir que situación alguna, por más difícil que parezca que venza.
Si, en las películas, el héroe siempre triunfa, en ocasiones vemos su lucha por alcanzar la victoria, batallar aún con sus dificultades para lograr cosas asombrosas. Pero en la realidad, eso es lo que hacemos día a día; luchamos contra nuestras debilidades, haciendo el mejor uso de nuestros dones para salir triunfantes. O al menos eso hacen las personas que son exitosas.
Sólo que a diferencia de los superhéroes de fantasía, esas cualidades extraordinarias no llegarán a nosotros por accidente, siempre tendremos que trabajar en desarrollar esas cualidades que nos permitirán vencer!


viernes, 21 de marzo de 2014

Saquito espia (mi convenio bautismal)

Mi abuelita tenia una regla: "si no lo has usado en mas de 1 año, ya no lo vas a utilizar...tiralo!". Yo he optado por un diferente: "si no lo has usado en mas de seis meses: úsalo o dáselo a alguien que si lo utilice; si no lo has utilizado en más de un año, definitivamente tíralo".
Tenia algunas cosas guardadas sin utilizar, se acercaba el bautismo de mi sobrino y pensé y pensé  en lo que podía obsequiarle que  le pudiera ayudar a entender la importancia de su convenio bautismal.
Así que con esta idea y material que en realidad ya tenia en casa esto fue lo que resultó: un saquito espía de mi convenio bautismal.
Se pueden utilizar para cualquier otra cosa: artículos de fe, colores, principios del evangelio, lo que sea. Solo se cambian los ítems que se colocan dentro.
Pero aquí una muestra de como puede hacerse.
Esta idea originalmente la realizamos en la primaria de mi barrio, fueron pocos niños a la actividad, así que  me sobraron saquitos. Son muy fáciles de hacer. Solo con retazos de tela y un pedazo de plástico.


Material

El saquito o bolsita con una ventana de plástico
Pluma, lápiz y plumones o colores.
Una hoja blanca
Relleno de bolitas de plástico (en cualquier lugar de manualidades lo venden)
Gemas transparentes
Silicón
Aguja e hilo



Primero hay que marcar en la hoja blanca los 15 círculos para hacer los dibujos. Deben de hacerse el tamaño de la base, sin que sobresalga. Una vez hechos los círculos se procede a  hacer el dibujo que corresponda a cada ítem. Aquí la lista:




Así quedan los dibujos ya iluminados y recortados. Aquí se aprecian mejor los 15 que deben ser.


 Ahora se pone una gotita EN la base de LA GEMA, y se pega el dibujito de esta manera:


y se presiona con fuerza para sacar todo el aire, que no queden burbujas y quede bien pegado. Así con cada una de las gemas y los dibujitos.




ya que se tienen todos los ítems se dejan secar de 20 a 30 minutos. Es importante no poner demasiado silicón frio o la imagen se humedecerá, mas si los plumones son a base agua.

Así deben de quedar:



una vez secos se colocan las bolitas  de relleno de plástico. Con ayuda de un embudo. Eso lo hace mas fácil.

Y se colocan los ítems al final. Se debe rellenar hasta la mitad del saquito para que puedan moverse libremente los ítems y no sea tan difícil para los niños encontrarlos.



Se cose con el hilo la entrada por donde metimos los ítems y en la bolsita de atrás se coloca la lista de los ítems para que pueda aprender el significado de cada uno.

La verdad es un proyecto muy sencillo, muy rápido y a los niños les encanta estar buscando cada uno entre el relleno plástico y aprender que significa cada uno.
Me encantó hacer este saquito espía para mi sobrino y creo que a él le gustó también. Así utilicé material que tenia guardado y lo convertí en un obsequio para un pequeño hermoso!!! Que lo aprovechará mejor que yo al jugar con él.

lunes, 17 de marzo de 2014

El significado del éxito

Hay un poema o pensamiento de Ralph Waldo Emerson que llama mucho mi atención. Habla sobre el verdadero significado del éxito, dice algo así:

"Reír a menudo y mucho; ganar el respeto de gente inteligente y el cariño de los niños, conseguir el aprecio de críticos honestos y aguantar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; encontrar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poco mejor, sea con un niño saludable, una huerta o una condición social redimida; saber que por lo menos una vida ha respirado mejor porque tú has vivido. Eso es tener éxito".

Pues este fin de semana pasado, no se sí fue un éxito o no, pero este fin de semana he tenido experiencias hermosas que me hicieron recordar esta cita que desde mi juventud he atesorado. Mi abuelita me regañaba en ocasiones porque reía demasiado...yo creo que la verdad me regañaba porque a ella la hacia reír tanto que le dolía su pancita de tanto hacerlo. Es bueno saber que en vida rió tanto, y que en ocasiones yo la hacía reír. 
La semana pasada fue llena de muchas ocupaciones. Usualmente los niños son los que me ayudan a relajarme y a poner las cosas en la perspectiva correcta. No los tengo en casa así que aprovecho el ser instruida por ellos cuando tengo la oportunidad.
El jueves pasado cumplió dos años una niña que a-do-ro... Bueno, aprecio bastante. Nació en circunstancias adversas y ha tenido un progresos asombroso. Es mi pequeña amiga. Me enseña siempre algo. Y el viernes le hicieron un pastel y estoy tan agradecida porque fuimos invitados mi esposo y yo. La verdad es que sus hermanas mayores son maravillosas como ella y me enseñan tanto de igual manera. Estuvimos adornando el lugar donde sería la comida y una de ellas me preguntó:"¿por qué saber adornar tan bien?" ...(imaginen mi cara de sorpresa), a lo que respondí:" me gusta que las cosas se vean lindas". Siempre he creído que cuando un niño te hace una pregunta sincera y puedes responderle sin pensarlo mucho, esa es la respuesta correcta. Porque los niños son tan sencillos en su manera de entender las cosas y como adultos nos complicamos tanto, que al buscar una respuesta que satisfaga sus inquietudes y logre ayudarle a aprender debemos siempre buscar lo más sencillo, lo cual usualmente es lo mejor. 
Había estado juntando tapitas de envases porque a mi pequeña amiga le gusta desenroscar y enroscar las tapas de las botellas. Así que busqué y junte por meses de diferentes tamaños y colores. Ese día me vino la inspiración y como regalo le hice un brote para que jugara con él. No puedo olvidar la cara de sus hermanas y de ella cuando se lo di....quedaron asombradas! Y yo más al ver que a mi amiguita le gustó su obsequio.

 
Tal vez no juegue mucho con él, tal vez si lo haga, pero el tener el cariño y la admiración de los niños es una satisfacción incomparable.
Al día siguiente me sucedió algo similar. Elaboré un saquito espía (puedes ver el tutorial aquí) para mi sobrino que se bautizaba. Le gustó mucho su obsequio, cuando íbamos a su casa, al salir de la capilla, iba revisando las piedritas. Incluso me preguntó:"¿Lo compraste en la tienda del Templo?" ...tan lindo él. Le pareció que era de la calidad de esas tiendas donde venden cosas tan lindas.

Al reflexionar en estas experiencias pienso en lo que mi abuelita me dijo una ocasión en que le preguntaba si a mis hijos les gustaría usar la ropa que les hiciera.... ella me contestó: "pues si la haces bonita, si les gustara y la usarán". Tal vez no les haga ropa... aún debo aprender mas sobre ello, pero estos juguetes y la reacción de estos pequeños tan especiales en mi vida me hicieron pensar que no voy por camino tan errado.
No debo olvidarme de reír mucho y a menudo, esforzarme por despertar el respeto de gente inteligente y dejar este mundo un poquito mejor. Pero el tener el cariño de los niños es definitivamente un indicador de que en tu vida estás haciendo aquello que te acerca más a Dios, y eso siempre llevará al éxito verdadero.

 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Haciendo galletas...lo primero que ella me enseñó

Hay personas cuya inteligencia es tal que son buenos con los número y pueden resolver problemas matemáticos sin problema y aún crear tecnología "como por arte de magia"; hay quienes tienen la música por dentro y crean piezas con las que nuestro corazón canta; quienes son tan buenos para los deportes, que nos muestran hazañas maravillosas que nuestro cuerpo puede realizar.
Yo no soy una de esas personas.
Sin embrago, a veces mi mente trabaja tan rápido que mis manos tienen que sacar todo lo que veo en mi cabeza. No soy una experta o profesional, pero siento tanta satisfacción al ver la cara de mi esposo cuando entra por la puerta y dice: "la casa huele rico", "te quedó delicioso este pay", "no puedo vivir sin tus galletas", " me encanta como adornaste la casa", "¡wow!, ¿tu hiciste eso?"....ok. Tal vez exagera un poco...porque lo que hago con mis manos no es cosa del otro mundo, y en muchas ocasiones parece muy intuitivo y natural para mi. Creo que vienen en mis genes. No es que afirme que existe un gen de la creatividad (aunque no estaría mal iniciar una investigación al respecto), pero hay que admitir que hay a quienes se les da y a quienes no.
Yo digo que viene en mis genes, porque vengo de una línea ascendente de mujeres a-som-bro-sas. A los 11 años fue cuando empecé a aprender estas cosas maravillosas que las manos pueden crear con unos cuantos ingredientes. Nunca me interesó mucho la cocina, hasta que conocí por mi abuelita la rama de la repostería.
Recuerdo que estaba viviendo un verano en casa de mi abuelita (y mi abuelita no tenía televisión...y como cualquier pre adolescente no hay muchas cosas que le satisfagan) le pedí que me enseñara a hacer esas galletas tan ricas que mi mama hacía. Creo que es justo decir que yo nunca conocí lo que era un pastel de cumpleaños comprado, mi mamá siempre hizo mis pasteles, adornados aún más hermosos que de una pastelería. Más aún, era común que nos hiciera galletas, conchas, pan de caja desde....que recuerdo.
Así que mi abuelita me inmiscuyó en esto. Mamá guardó todos sus secretos. Los que conozco son de mi abuelita (que al cabo es lo mismo jajajaja).
Eran galletas de vainilla (como las que pueden ver en el enlace) que al cabo de los años he probado varias recetas y esta es mi favorita hasta ahora.
No sólo era pasar el tiempo en un verano sin mucho que hacer (sin hermanos con quien pelear, ni mamá que molestar), era adquirir sabiduría que sólo al experiencia puede otorgar. Si salía muy aguada la masa, si se quebraba, si eran saladas más de lo normal...abuelita sabía como reparar cualquiera de esas situaciones.
Aprendí de los utensilios básicos para la cocina: amor, paciencia y exactitud, que así como la harina, huevos y mantequilla son indispensables para elaborar algo delicioso.
Mi abuelita tenía un lema, bueno más que un lema, una máxima: "si vas a hacer algo, hazlo bien". Y en el caso de la repostería aplica bien. Si no tienes ganas de hacer pasteles...no lo hagas. Si tienes muchas ganas de hornear un pay....hazlo!!! Porque esa emoción por ver algo PERFECTO realizado por tus manos influirá en el producto final.
No soy una excelente repostera, no me dedico a ello para ganar dinero. Aún así, en mi tiempo de casada (3 1/2 años) sigo sin saber lo que es un pastel de cumpleaños comprado, prefiero mis galletas a las de la tienda y elaboró mi pan de caja.
Y AMO hacerlo, eso abuelita lo sabía muy bien: si amas lo que haces, serás buena en ello.


Galletas de Vainilla

He aquí mi primer tutorial, espero esté suficientemente completo, pues las únicas veces que he enseñado a hacer algo de repostería es en persona (jijiji) pero he estado ocupada...y debo a tantas personas ésta receta que esto se me hace mas práctico (bendita tecnología). Así que aquí vamos...
Esta receta es de familia (la nueva familia jijiji), la verdad no se de donde la saqué, solo se que recurro a ella cada febrero, día de gracias y navidad. Y a los que las prueban les encantan (mas a mis sobrinos) pues  tienen un  sabor dulce.
Aquí explico el por qué amo hacer galletas y porque éste tipo de receta es especial para mí.

Ingredientes:

1tz. Mantequilla o margarina
1 1/2 tz. azúcar
1 huevo
1 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla ( a mi me gusta tanto el sabor que le pongo un poco más)
2 3/4tz. Harina
2 cucharaditas de royal
1/2 cucharadita de sal


Utensilios:

 
 pues yo usé mi maravillosa batidora de pedestal, pero un tazón grande y una pala hacen el trabajo igual de bien; tazas medidores, espátula, miserable, cortadores para galleta, temporizador, rodillo, rejilla, charolas para horno y un recipiente donde guardar las galletas.
 Lo primero es recordar que la mantequilla debe estar a temperatura ambiente para que al acremarla quede así como se ve en la foto.

 

Se agrega el azúcar y se incorpora, una vez incorporado, el huevo. es mejor poner el huevo en un recipiente primero para evitar que caigan cáscaras en la mezcla (oh si.... es desagradable andar pescando cascaritas)
 

Después el extracto de vainilla, yo no tengo, así que uso saborizante natural de vainilla, no es tan bueno pero es mejor que el artificial.
 

 

 
Antes de incorporar los ingredientes secos (harina, sal y royal) es mejor incorporarlos entre si, para que quede mas homogénea la mezcla.

Se incorpora toda la harina, hasta que empiece a separarse la masa de los lados del tazón donde lo estemos preparando.

 Y formamos una bolita de masa así. Esta masa es muy suavecita, así que necesita suficiente harina para que no se peque a las manos al manipularla, a la mesa y al rodillo.

 
Se extiende la masa en la mesa con el rodillo a medio centímetro de grosor y se cortan las galletas. Yo lo hice con este hermosísimo cortador de galleta de HLJ que mandé  a hacer, está perfecto!!!(nótese mi emoción). Se ponen en charolas dejando unos 2cm entre cada una para que nonsalga una gran galleta. Y se meten al horno precalentado a 180ºC

 
Se meten en la parte de en medio para que se doren parejito.

Ésta es mi ultima galleta, por eso quedó deforme jijiji, y la pequeñita.

 Y como hay que esperar de 10 15 minutos a que se dore (depende del horno).... pongo la foto de los moldes que usé de cerquita jijiji

Las galletas empezaran a inflar, pero es poquito. En cuanto estén doradas de los borde es hora de sacarlas.

Si, a mi se me pasaron de dorado, pero es que mi mamá empezó a chatear conmigo y me entretuvo jajajaja. Pero no hay que olvidar ponerlas en una reja para que enfríen y están listas para comerse o adornar!!!
Cómo yo andaba apurada y debía correr (como siempre) no las adorné, pero para hacerlo hay que esperar a que estén bien frías. Se les puede a éstas añadir las letras de HLJ y quedan bien prestas para una actividad de la primaria, un bautismo ó simplemente una actividad en domingo con los niños.

Bueno, espero que les queden tan ricas como éstas. Creo que si aún hay suficientes para al rato, las adornaré, aunque a este paso, lo dudo jajajaja.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Donde reside tu fe



Hoy hace un año estaba yo hospitalizada, incómoda por estar 24hrs. en sala de recuperación en una camilla, sedienta y hambrienta porque mi ultimo alimento fue un domingo en la tarde (unas 36 horas antes). Pero a pesar del dolor de mi recién suturada piel, la lumbalgia que parecía incrementarse minuto a minuto y la soledad que se siente al estar en un lugar repleto de gente extraña que se encontraba en situaciones similares o mas difíciles que la mía; me sentía tan amada por mi Padre Celestial, tan cerca del cielo, tan agradecida por esta valiosa lección que me estaba dando. Unos días antes, muchas lindas personas me habían infundido ánimo y fortaleza, así como confianza en los médicos en cuyas manos me encontraría. Sin embargo, busqué la inspiración y fortaleza que Abu siempre me daba. Hablé con ella por teléfono, pues se encontraba en Villahermosa, le dije que viniera a cuidarme, no accedió. Pero me insistía siempre con ésta pregunta:"¿Dónde está tu fe, niña?"
Esa era una pregunta que en repetidas ocasiones mi abuelita me hacía, solo para ayudarme a recordar mi testimonio.
Recordando bien, mi abuelita fue intervenida quirúrgicamente en mas de una ocasión. A veces por condiciones medicas menores, algunas otras para reparar alguna de sus travesuras. Como aquella vez en que se cayó de las escaleras al salir "corriendo"(cómo siempre lo hacía)  a tirar la basura y enterrarse un pedazo de vidrio en el antebrazo. Hasta donde recuerdo tenia la cicatriz de los clavos que tuvo por algunos mese para reparar el hueso roto, eso era todo...recuperó en su totalidad la movilidad de su mano, pues nunca la oí quejarse a pesar de las horas y días que pasaba tejiendo ó bordando. A lo que voy, es que en aquella ocasión me recordó todas las veces que había entrado a un hospital, confiada en que el Señor haría su parte. Porque ella ya había hecho la suya: pedir en oración fortaleza, pedir una bendición del sacerdocio y confiar en los médicos.
¿Dónde está depositada tu fe? ¿En quién confías cuando no hay más que puedas hacer tú? He aprendido que cuando mi fe está depositada en algo constante y firme como lo es Jesucristo, no importa lo mucho que se tambalea el piso debajo de mi, puedo estar tranquila y confiada que de algún modo todo esto será para mi bien.
Entré al hospital nerviosa, si, sedada también; pero segura que lo que sucediera, sería para mi bien eterno. Y así fue. La operación no "curó" mi condición, tampoco fue la solución (como creía el medico) para mi problema de infertilidad, aunque si alivió muchos malestares, no fue la "respuesta" que yo (incluso los médicos) esperaba  obtener.
Pero la experiencia de estar ahí, rodeada de gente maravillosa, enfermeras profesionales, pacientes fieles que no se desmoronaron ante las circunstancias tan adversas que enfrentaban con respecto a su salud y a su cuerpo; me enseñaron más que cualquier otra experiencia que hubiera tenido al respecto. Aprendí que el ser madre, es en realidad, un privilegio. Aprendí que no ha de ser fácil estar separada de una ser que estuvo dentro de ti por 9 meses, sea por unos días o por lo que dure la vida mortal.
Aprendí que el sentarse es mas complicado de los que pensamos, así como lo es pararse, caminar, toser, comer, estornudar!!! Cosas que damos por sentadas que nuestro cuerpo hace naturalmente, pero que al no estar en sus óptimas condiciones, requiere de un gran esfuerzo y coordinación de una variedad de músculos y ligamentos.
Aprendí que mi esposo estará a mi lado siempre, aun cuando me vea terrible, después de 47 horas sin bañarme (jajaja)
Aprendí lo que mi abuelita intentaba enseñarme tantas veces cuando me preguntaba:"¿Dónde está tu fe?"... mi fe reside en el Salvador. En su expiación infinita y en la seguridad de que él entiende todos mis dolores, mis penas, aún mis pérdidas.
Hoy es el primer día que me dispongo a limpiar mi casa, después de que abuelita se fue. Recuerdo que el jueves pasado mientras limpiaba las ventanas, pensaba en ella. En que ella dejara de sufrir... y así fue.
Así que, ante cualquier circunstancia difícil ya no estará ella para decirme en tono reprochante "¿Dónde está tu fe?"... pero lo he aprendido. He aprendido que solo en mi Señor puedo depositar mi confianza y él aliviará toda angustia o pena.

viernes, 28 de febrero de 2014

Dilo a tiempo

Siempre he pensado (bueno, no siempre, desde que mi primer familiar cercano falleció) que cuando una persona deja ésta esfera mortal, para regresar al Dios que le dió la vida, los familiares cercanos y amigos que quedan en la tierra, en realidad sufren su pérdida por el hecho de no haber dicho: "lo siento", "te amo", "eres importante para mi" lo suficiente. También viene remordimiento por no haber estado suficiente tiempo con esa persona o vienen  a la mente recuerdos de cosas que pudimos haber hecho mejor, pero ya es muy tarde. No siempre es así. No creo que siempre lo sea. Pero, ¿qué sucede cuando siempre dijiste "te amo", siempre le hiciste saber lo importante que era en tu vida?....aún así duele la partida.
Hoy mi abuelita amada ha dejado ésta tierra y su tiempo de probación en la vida mortal. Hoy se reúne con aquellos que en vida tanto amo: su esposo, su hijo, sus hermanas, sus padres. Y al pensar en los 28 años y 2 meses que tuve el privilegio de ser llamada su nieta y conocerle, agradezco que no existe algo que no le haya dicho.
Siempre le dije cuanto la amo y la admiro, siempre procuré hacerla reír. Siempre tomé sus manos entre las mías y le preguntaba: "abuelita, ¿por qué están tan arrugaditas tus manos?" Y ella me decía:" de trabajar niña, de trabajar".
Ella nunca dejó de aprender. Hace tres semanas las misioneras de su barrio le visitaron y ella estaba ya enfermita, y les prometió que el viernes les enseñaría una clase para hacer galletas. Cuando entró al hospital lo primero que dijo fue:" avísenle a las misioneras que a lo mejor, no podré darles la clase".
Siempre había oportunidad para hacer las cosas para ella, nada era más fuerte que ella...excepto la voluntad de Dios.
Estoy agradecida que aprendí eso de ella. Me enseñó a reconocer mi mano derecha de la izquierda, me enseñó a valorar el trabajo, me enseñó a tejer (y aún terminaba mis tejidos porque era muy difícil para mi hacerlo a los 11 años), me enseñó a hacer donas, galletas, pasteles y todo lo maravilloso que la repostería tiene para ofrecer, me enseñó a hacer mi ropa y aún hizo mi ropa cuando entré a Benemérito, cuando me fui a la misión, hizo mis vestidos de mi boda ( si, me hizo 2), me enseñó a tener más fe, me enseñó a doblar mi ropa y a planchar una camisa, me enseñó que nada es imposible para Dios y si somos sus hijos, tampoco debería existir algo que fuera imposible para superar.
Mi abuelita me enseñó que aún en los momentos de mayor dificultad uno puede ser optimista.
Ella siempre me decía que estaba "loquita", nunca fui su nieta favorita, siempre la más "loquita" porque la hacia reír. Yo siempre le dije "yo se que aunque no sea tu nieta favorita, si soy la que te hace más feliz, porque cuando estas conmigo nunca dejas de reír".
No hay nada que mi abuelita no me haya enseñado...no creo que se le haya olvidado algo.
Por eso quiero mantener registradas sus enseñanzas, porque deseo descubrir si hay algo que le faltó enseñarme.
Siempre le dije lo mucho que la admiro, lo mucho que la amo y también lo mucho que la iba a extrañar.
Mi abuelita forma en gran parte lo que soy, pues ella crió a mi madre y aún mi abuelita me enseñó a ser una mejor hija. Tal vez por ello me duela el no poder escuchar su risa, sus consejos, sus regaños, sus canciones, su testimonio.
Sé que debo decir a los que me rodean lo que pienso y siento cada día. Para no lamentarme en su partida lo que me faltó decir. Dilo a tiempo, mientras tengas a las personas que son importantes para ti a tu lado diles que les amas, que los valoras, que son importantes para ti, más importantes que el orgullo, que la distancia, que los errores. Mi abuelita perdió a su esposo súbitamente. Un día simplemente no regresó del trabajo. Pero a ella jamás la escuché decir:" ah si hubiera hecho, si le hubiera dicho a tu abuelo". Nunca la oí decir cosa alguna así. Aún ella a tiempo pudo decirme que me quiere, algo que le costaba trabajo decir. Aún no admitió que soy su nieta favorita, pero siempre me dijo que soy la que más la hace reír. "Por otra parte, muchos otros miles lamentan por cierto la pérdida de sus parientes; no obstante, se regocija y se alegran en la esperanza, y aún saben, según las promesas del Señor, que serán levantados para morar a la diestra de Dios, en un estado de felicidad perpetua" Alma 28:12